lunes, 19 de marzo de 2012
Esto es todo
¿Cómo pudimos llegar a esto nosotros dos? Acá estamos, sentados en un simple café.
Está repleto de gente y el aire está un tanto viciado. No me miras, nunca lo haces cuando te enojas. Perdés la mirada a través del vidrio por donde entran los últimos rayos del insistente sol de verano. Te miro fijamente. Sé que sabes que te estoy contemplando en estos instantes, pero insistís en dirigir la mirada hacia afuera. Sostenes en tu mano temblorosa un café recién hecho y lo tomas rápidamente.
Bajo mi vista y observo las locas burbujas que recorren tu agua mineral. Miro en dirección a la puerta del local. Ingresan dos hombres veinte añeros. Me doy cuenta que ellos no se comparan con vos, ellos son demasiado falsos y hasta un poco frívolos… Vos en cambio sos demasiado sincero. Te miro. Mis ojos, una vez más, están bañados en lágrimas.
Si tan sólo volviéramos a ser esos mejores amigos que se conocieron por primera vez, aquellos dos adolescentes a los que nada ni nadie les importaba, aquellos que con su amor podían enfrentar el mundo entero y hacer frente a cualquier situación.
Tomas el ultimo sorbo de tu vaso de soda, y tus ojos continúan vidriosos.
Miro a mi alrededor. Encuentro una pareja de unos cincuenta años de edad. Están felices. Intento imaginarnos cuando seamos viejos, pienso en como te verías en esa época. Me despierta violentamente de mi imaginación una bandeja repleta de cubiertos que aterrizó estrepitosamente en el suelo. La gente sonriendo observa al culpable de aquella caída. Nosotros no estamos acá para reír.
Te observo detenidamente. Bajás nuevamente tu mirada, como si no me hubiese dado cuenta que me miraste de reojo. Agarrás mi vaso y tomás la mitad del agua de un trago. Intento decir algo pero del movimiento de mis labios no sale ningún ruido. Vuelvo a cerrar la boca como arrepentida. ¿Por qué siempre soy así? Intento decir algo pero no puedo.
Nunca logro decir algo que realmente valga la pena, me cuesta hablar en general, pero principalmente me cuesta hablar de vos (con vos).
El frío me produce un escalofrío, me había olvidado del invierno. Escucho risas de las mesas contiguas cada vez más fuertes. Agarro mi vaso de coca light y tomo un trago. Enfría algo mis pensamientos. Miro a una pareja joven, apenas deben pasar la mayoría de edad. Están tomando un licuado los dos juntos. El novio le dice cosas al oído a la novia, ella se sonroja y ríe.
¿Cuántas veces te dije cosas lindas y no me regalaste ni siquiera una sonrisa solo por hacerte el enojado?
¿Cuántas veces te pedí perdón por cosas que sólo vos pensabas que eran incorrectas, y después continuabas sin dirigirme la palabra?
¿Cuántas veces te llamé y no me atendias sabiendo que era yo la que estaba del otro lado del teléfono, conociendo los problemas que yo tengo con ese tema?
¿Cuántas veces te invité a salir y no obtuve la respuesta deseada?
¿Cuántas veces te soporté a vos siendo que a veces ni me soporto a mi misma?
-¿Eso es todo? –te pregunto.
-Eso es todo –me respondés.
Te parás y avanzás a paso firme hacia el aire puro que te espera detras de la puerta. (sabía que no ibas a mirar atrás)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Buenas! Cómo estas Merlina Lucía? Me paso, el hecho de querer gritarle mil pensamientos a aquel espectador y que de mi boca solo salieran "Intentos de..." Y más cuando es un momento de tensión, en el que hay una ruptura o un quiebre, en la que los sentimientos están a flor de piel, pero que lamentablemente no se puede dejar el orgullo de lado , dolor y ganas de esperar del otro una respuesta que quizás no llega, y es ahí donde uno evalúa si dejamos ser, aceptando al otro como es o si en el fondo realmente estamos esperando que haya una epifanía y que esa persona actué (tal vez) como necesitamos, este quizás es un pensamiento egoísta, pero creo que es inevitable esperar una reacción, palabra o acto, que nos deje con el alma tranquila, no se… son ideas.
ResponderEliminarMe gusto Mucho, Solo hay algo que me hace ruido, las bebidas que acompañan, soda, agua o café? Eso hizo que me perdiera un poco, que volviera atrás para repasar pensado en que había leído mal.
Besos y hasta la próxima!
Es terrible esperar que el otro diga algo, desearlo con todas tus fuerzas, y que lo que termina diciendo sea cualquier otra cosa..
EliminarCon respecto a las bebidas, puede ser que no haya quedado claro: él tomaba café, y yo gaseosa, pero a los dos nos trajeron vasitos de agua con gas para acompañar.
Muchas gracias por la buena onda! Saludos
Ahora quedo claro! besos
EliminarQue lindo tu post, escribis muy lindo....
ResponderEliminarSaludos
Te agradezco mucho, saludos!
EliminarMe gustó mucho cómo escribis!
ResponderEliminarpero qué triste la escena, no?
Besos
Muchas gracias! La verdad que sí, fue bastante fuerte el momento.
EliminarSaludos!
Hola merlina, acabo de descubrirte y me gusta lo que escribis, te siento real y autentica, vamos por más, suerte.
ResponderEliminarQue lindo es recibir este tipo de comentarios, gracias!
EliminarYo también acabo de descubrirte. Solo leí este último post (ahora voy a leer alguno anterior). Me gusta como cuentas y escribes. Este encuentro lo viví como si estuviese allí mismo. Me conmovió. Felicitaciones!
ResponderEliminarCreo que fui lo mas sincera posible, lo sentí fuerte el momento y así lo expresé.
EliminarMuchas gracias por tu compañía, saludos!